La comunidad de San José de Gracia, fue fundada en 1887 por un grupo proveniente de Ocumicho, los artesanos vieron la facilidad de obtener barro para la elaboración de piezas de arcilla, comenzando a producir la alfarería vidriada en verde, en negro y blanco, de la cual se hacian poncheras, candelabros, incensarios, floreros, maceteros y cochinitos.

Es a partir del año de 1970 que se introduce en San José de Gracia el diseño de las ya famosas “Piñas” que son vasijas con la forma de esta fruta, cuya superficie está cubierta de minúsculas puntas hechas con pastillaje, aplicaciones en barro que dan a la pieza la textura de la corteza.

Para su manufactura se amasa el barro con agua, se hacen dos tortillas, las cuales son acomodadas dentro de un molde que está dividido en dos, unidas las dos partes del molde se dejan reposar por un tiempo, al retirar los moldes queda una sola pieza que se alisa en repetidas ocasiones para borrar la unión. La tapa de la piña se hace también con un molde y a toda la pieza se le aplica el pastillaje.

Para realizar ésta técnica, se hace una tira de barro larga y delgada, la cual se va pellizcando con las yemas de los dedos hasta sacar los piquitos que cubrirán la pieza. La vasija se tapa, se cubre con un engobe de tierra blanca aplicando con un pincel de pelo de ardilla.

Las quemas tienen lugar en un horno de adobe hecho a ras de suelo y preferentemente las hacen de noche porque es cuando mejor se aprecia el color de la llama que les sirve como indicador de las pinturas.