Entre las diversas técnicas y diseños que se producen en la comunidad de Capula, podemos encontrar piezas de alfarería vidriada elaboradas con la técnica del punteado, característica distintiva porque sus diseños se forman a través de diminutos puntos. Se decora tradicionalmente con la figura de un pez, pero podemos encontrar un sinfín de figuras que son plasmadas de acuerdo a la creatividad de cada artesano.

La alfarería vidriada requiere de dos quemas para alcanzar su acabado: una para cocer, la otra para vidriar o esmaltar y darle así a la pieza impermeabilidad y brillo. El decorado que se plasma con la técnica del punteado, se realiza antes de la segunda quema, para lo cual el artesano primero dibuja el diseño de mayor dimensión y posteriormente rellena toda la periferia del dibujo con pequeños puntos de color claro, utilizando pinceles de varios grosores, pueden ser muy finos o de regular tamaño de acuerdo al diseño y terminado que pretenda crear.

En el proceso de estas piezas, se utilizan como materias primas dos tipos de tierra, una bofa arenosa de color blanco y la otra maciza de color roja que se caracteriza por su elasticidad, colores acrílicos, azul, verde, amarillo, morado y rosa principalmente. La Alfarería Punteada de Capula, es considerada como la loza más refinada del lugar, por lo que la encontraremos en vajillas y platones, principalmente.